dimecres, 23 de desembre de 2009

SALVADOR SEGUI "EL NOI DE SUCRE"

Tornabous (Lleida), 1886 - Barcelona, 1923
Anarcosindicalista español, llamado el Noi del Sucre, que fue secretario general de la CNT entre 1918 y 1923. Perteneciente a una familia de clase obrera, Salvador Seguí llegó a Barcelona a los dos años. Debido a sus orígenes humildes, empezó a trabajar a edad muy temprana, como aprendiz de pintor. Apodado por sus conocidos como Noi de Sucre, por qué se comía los terrones de azúcar como si fuesen caramelos, cuentan que en todos los bares que frecuentaba   los camareros se los daban, y el casi siempre tenia uno en la boca.
Muy pronto se relacionó con el movimiento obrero catalán y comenzó a asistir a reuniones políticas. Debido a su deficiente educación, adquirió la mayor parte de sus conocimientos y su formación política de forma autodidacta. Inclinado por el anarcosindicalismo, muy pronto destacó por sus habilidades como orador y por su capacidad de convocatoria entre los trabajadores de la ciudad. La muerte de un hombre en 1904, tras producirse graves altercados durante su intervención en un mitin convocado por los seguidores de Alejandro Lerroux, cambiará su forma de entender la política. A partir de este momento impulsó la creación del movimiento de Solidaridad Obrera, que años después se convertiría en el principal órgano de comunicación de la CNT con los trabajadores.
Tras la celebración en 1908, en la ciudad de Barcelona, del Congreso Obrero, su idea de alcanzar el entendimiento entre todos los trabajadores tuvo como resultado el nacimiento de la Federación Regional Obrera Catalana. Miembro de la directiva de Solidaridad Obrera, participó activamente en la organización de la resistencia de los trabajadores durante la llamada Semana Trágica de Barcelona (1909). Nombrado secretario del Ateneo Sindicalista, durante los años de la Primera Guerra Mundial recorrió toda España dando a conocer su ideario. En 1916 fue capaz de acercar las posturas de la CNT y del sindicato socialista UGT: ambos convocaron una huelga general de forma conjunta para presionar a la patronal.
En 1918 fue nombrado secretario general de la CNT. Desde este puesto impulsó la organización de los sindicatos por sectores de actividad o sindicatos únicos. Durante los años que ocupó la secretaria de la CNT intentó frenar las actividades de los miembros más violentos de la organización. Destacó su intervención en las negociaciones de la huelga de La Canadiense, que tuvo lugar entre los meses de febrero y marzo de 1919. Consiguió que el conflicto se resolviera de forma pacifica y que los trabajadores retornaran a su puesto de trabajo. A finales del año 1919, los acuerdos que se habían firmado no fueron cumplidos en su totalidad por la patronal, por lo que su actuación fue duramente criticada por los partidarios de mantener la huelga hasta conseguir resultados definitivos.
Tras esta experiencia, planteó la creación de un partido obrero en el ámbito catalán, para asegurar una organización sindical fuerte. Su proyecto de organizar un partido socialista catalán le valió las críticas de los sectores anarquistas más radicales y fue contemplado con suspicacia por los miembros de la Federación Patronal y por las autoridades civiles. Tras ser nombrado Martínez Anido gobernador civil, se inició un duro movimiento de represión del movimiento obrero catalán.
En congresos posteriores, junto a Ángel Pestaña y Juan Peiró se opuso a acciones más exaltadas llevadas a cabo por otros miembros de la CNT. Cabe mencionar el celebrado en el Teatro de la Comedia (Madrid) o el Pleno de regionales de Zaragoza en los que presentaron la proposición de retirada de la CNT de la Tercera Internacional.
Fue detenido en diversas ocasiones a causa de su actividad anarcosindicalista. Durante la huelga de La Canadiense se encontraba preso pero fue liberado el mismo día en que se desconvocó y pudo poner en evidencia sus grandes dotes de orador en la asamblea organizada por el comité de huelga, en la plaza de toros de las "Arenas" (Barcelona) para informar sobre los acuerdos llegados con el gobierno.
En noviembre de 1920 y junto con Lluis Companys, el sindicalista Martí Barrera y hasta treinta y seis personas más, fue deportado al castillo de la Mola (Mahón).
El 10 de marzo de 1923, en plena maduración por promover entre los trabajadores la idea de la emancipación como motor de una sociedad existente, fue asesinado por un tiro en la esquina de la calle Cadena con Sant Rafael, en el barrio del Raval de Barcelona, por pistoleros blancos del Sindicato Libre de la patronal catalana, protegida por el Gobernador Civil de Barcelona Martínez Anido, agrupada en torno a la Lliga Regionalista. En el mismo episodio dejaron malherido al también anarcosindicalista Francisco Comes, conocido como "Perones", que moriría pocos días después.

1 comentari:

NOI DE SUCRE ha dit...

Aquesta és la biografia que més m’ha agradat i la més complerta que he trobat. Crec que val la pena conèixer la vida i la mort d’una persona tant important per a tots.

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